My Top Bike

Saca el commuter que llevas dentro

Un nuevo paradigma se está presentando ante nosotros. La vida como la conocíamos hasta ahora es posible que no vuelva. Algunos hábitos que teníamos normalizados tendrán que adaptarse a las nuevas realidades. A nosotros como ciclistas también nos afectan. De momento no sabemos cuando se podrán celebrar pruebas deportivas, no solo a nivel profesional sino también a nivel popular. No sabemos cuando podremos salir a rodar por el exterior, tanto individualmente como en grupo; y si es en grupo, bajo qué condiciones.

 

Pero dejando los temas deportivos a un lado, se abre una oportunidad ante nosotros, que algunos ya lo practicaban, pero seguro que la mayoría aún no. Nos referimos a la movilidad urbana en bicicleta. Durante un tiempo el transporte público tendrá ciertas restricciones, y el uso de vehículo privado posiblemente también. Por supuesto que podemos ir a pie, si las distancias no son muy grandes. Pero quizás, ahora que va a haber menos tráfico y dejamos atrás el invierno es la mejor ocasión para por lo menos probar y  darle una  oportunidad a la bicicleta como medio de transporte. Andando a un paso medio recorremos 5 km en una hora. En coche, entre semáforos, atascos y buscar donde aparcar puede llegar a ser lo mismo. En bicicleta esa distancia se puede recorrer en 20 minutos o incluso menos si usamos una e-bike. La bicicleta no contamina, no tiene más gastos que su coste inicial y los de mantenimiento o desgaste de piezas por su uso. Se puede guardar en un lugar seguro dentro del trabajo, es cuestión de buscar un sitio donde no moleste a nadie. Con menos tráfico es más fácil perder ese miedo a los coches que muchos tienen, y acostumbrarse al manejo urbano. Por supuesto siempre respetando las normas de circulación vigentes.

Una bicicleta urbana puede costar menos de 500€, funcional y práctica para su uso diario. Se le puede acoplar guardabarros y portabultos para llevar alforjas, si es que no los trae equipados de serie. Si sales muy temprano o llegas muy tarde a casa es recomendable el uso de luces de visibilidad; hay muchas opciones de recarga USB fáciles de quitar y poner. La posición de conducción es cómoda y erguida, para controlar visualmente tu alrededor y anticiparte a los imprevistos. Se pueden usar con ropa normal, incluso con traje y corbata. Las hay de barra baja para montar y desmotar sin ningún esfuerzo y con cualquier vestimenta.

 

La mayoría de desplazamientos urbanos suelen ser entre 2 y 5 km en ciudades pequeñas o medianas, hasta 10 en las más grandes. Si lo piensas bien, el uso de la bicicleta urbana es mucho más práctico y rápido. Cada vez más gente se da cuenta de ello y cada vez vemos más “commuters” en nuestras ciudades. Es una sensación muy placentera poder llegar a tu destino en bicicleta en vez de en el coche. Llegas de mejor humor. No hay porque llegar sudando, hoy en día las bicicletas vienen equipadas con multitud de marchas para ponérnoslo fácil. Si la distancia es muy larga o las subidas te obligan a demasiado esfuerzo siempre puedes considerar la bicicleta eléctrica. Con su asistencia al pedaleo las cuestas se aplanan sin darte cuenta, y posiblemente ahorres unos valiosos minutos por las mañanas. Se recargan en pocas horas en cualquier sitio. Los motores y baterías modernas tienen una durabilidad y fiabilidad muy alta, sin mantenimiento. No es necesario ser un experto para usarlas. Las consolas del sistema eléctrico son intuitivas, en seguida te acostumbras a su manejo. En unas semanas estarás tan acostumbrado que pensarás porqué no habías dado antes ese paso al cambio.

 

El futuro que nos espera es verde. Va encaminado a la sostenibilidad del planeta y de sus recursos. Podemos aportar nuestro grano de arena usando menos el coche y más la bicicleta. Nuestro entorno y nuestro corazón nos lo agradecerán.

Related posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *